Posesión
1996

Posesión

The Regulators

Publicado: 1996

Al principio nadie entiende qué está pasando. Y ese es el problema. Porque cuando la realidad deja de tener sentido, reaccionar bien ya no importa.

En Posesión, Stephen King convierte una calle común en un tablero roto, donde las reglas se reescriben a cada minuto. La violencia no avisa, la lógica no aplica y la infancia deja de ser refugio para convertirse en el origen del horror.

No es una historia sobre monstruos. Es una historia sobre lo que pasa cuando el mundo interior de alguien se derrama sobre todos los demás. Y nadie puede cerrar la puerta.

Publicado como Richard Bachman

Stephen King publicó este libro bajo el seudónimo "Richard Bachman" para experimentar con publicar más de un libro por año y explorar si su éxito se debía a su nombre o a su escritura. Bachman fue su alter ego entre 1977 y 1985.

Sinopsis

Posesión es una de las novelas más extrañas, violentas y desquiciadas que Stephen King escribió bajo el nombre de Richard Bachman. No busca sutileza ni construcción lenta: empieza como una pesadilla a pleno día y no levanta el pie del acelerador.

Todo ocurre en una calle residencial cualquiera. Casas prolijas. Vecinos normales. Un día común. Hasta que los reguladores llegan.

De pronto, la realidad se rompe: personajes de una serie de televisión inexistente cobran vida, los objetos se transforman, la violencia se vuelve absurda y extrema. El centro de todo es Seth Garin, un niño autista cuyo mundo interior ha sido tomado por una entidad conocida como Tak, una fuerza caótica que no distingue entre juego, ficción y destrucción.

A diferencia de Desesperación —su novela hermana—, Posesión no explica demasiado ni busca consuelo. Es una historia de invasión, de pérdida total de control, donde el mal no razona ni negocia. Avanza como un dibujo animado sangriento, exagerado y cruel, donde las reglas cambian a cada página.

Stephen King, escondido detrás de Bachman, escribe sin filtros: cuerpos mutilados, decisiones absurdas, muerte repentina y un clima de irrealidad constante. Posesión no quiere que te identifiques con los personajes. Quiere que sobrevivas a la lectura.

Un libro incómodo, excesivo y deliberadamente caótico, que muestra al King más salvaje y menos conciliador.