La caja de botones de Gwendy
2017

La caja de botones de Gwendy

Gwendy's Button Box

Publicado: 2017

La caja no hacía ruido. No brillaba. No parecía peligrosa. Estaba ahí, cerrada, como si no tuviera apuro. Como si supiera que, tarde o temprano, alguien iba a tocarla.

Gwendy aprendió rápido que el verdadero problema no era apretar un botón, sino vivir con lo que venía después. Porque algunas decisiones no dejan marcas visibles. Se instalan adentro. Pesan. Acompañan.

En La caja de botones de Gwendy, el horror no nace del castigo, sino de la elección. De saber que nadie más puede decidir por vos… y que no decidir también es una forma de hacerlo.

Escrito en colaboración

Este libro fue co-escrito con En coautoría con Richard Chizmar, Trilogía de Gwendy #1., reconocido autor de novelas de terror y fantasía oscura.

Sinopsis

La caja de botones de Gwendy es una historia breve, pero conceptualmente enorme. Stephen King y Richard Chizmar construyen un relato que parece simple en la superficie y profundamente perturbador en el fondo: ¿qué pasa cuando una persona común recibe un poder imposible de administrar?

Gwendy Peterson es una chica de doce años que vive en Castle Rock. Un día cualquiera, mientras sube una colina para hacer ejercicio, conoce a un hombre extraño que se presenta como Richard Farris. Él le entrega una caja misteriosa con varios botones de colores y reglas vagas, incompletas. Algunos botones traen recompensas. Otros provocan consecuencias. Uno, el más temido, no debería presionarse jamás.

La caja no obliga. No amenaza. No explica. Solo espera.

A partir de ese momento, Gwendy queda atrapada en una tensión constante entre curiosidad, culpa y responsabilidad. Cada decisión, incluso la más pequeña, tiene impacto. No solo en su vida, sino en el mundo. Y esa es la verdadera carga: entender que hacer el bien no siempre es tan claro como parece.

Lejos del terror explícito, La caja de botones de Gwendy funciona como una fábula oscura sobre el poder, la tentación y la madurez forzada. King vuelve a uno de sus territorios favoritos —la infancia enfrentada a dilemas imposibles— y demuestra que no hacen falta monstruos ni sangre para generar inquietud. A veces, alcanza con un botón al alcance de la mano.