Sinopsis
Elevación es una de las historias más atípicas de Stephen King. No hay monstruos, no hay violencia explícita, no hay giros estridentes. Lo que hay es algo más extraño: un hombre que empieza a perder peso sin adelgazar.
Scott Carey vive en Castle Rock y lleva una vida bastante común. Come lo mismo, se ve igual frente al espejo, pero la balanza dice otra cosa. Cada día pesa menos. Mucho menos. No hay explicación médica, no hay diagnóstico tranquilizador, y tampoco una urgencia inmediata. El cuerpo funciona. El mundo sigue. Pero la lógica se rompe.
Mientras intenta convivir con ese fenómeno imposible, Scott se cruza con dos vecinas nuevas, mujeres reservadas, distantes, marcadas por el rechazo del pueblo. A través de esa relación —torpe, incómoda, honesta— la novela se desplaza lentamente desde lo fantástico hacia algo más profundo: la manera en que juzgamos, excluimos y empujamos a los demás hacia los márgenes.
Stephen King usa lo sobrenatural como metáfora pura. La pérdida de peso se convierte en una forma de liberación, pero también en una cuenta regresiva. Porque elevarse no es gratis. Desprenderse del mundo tiene consecuencias.
Elevación es un libro breve, melancólico y luminoso dentro de la obra de King. Una historia sobre soltar, sobre reconciliarse, sobre aceptar que no todo está hecho para durar. Y que, a veces, lo más importante no es entender qué nos pasa, sino qué hacemos con el tiempo que nos queda.
