Sinopsis
Colorado Kid es una de las novelas más extrañas y deliberadamente incómodas de Stephen King. No porque busque asustar, sino porque se niega, desde el comienzo, a dar las respuestas que el lector espera.
La historia gira en torno a un misterio aparentemente simple: el cadáver de un hombre aparece en una playa de Maine. No hay signos de violencia. No hay pistas claras. Solo una serie de datos imposibles de reconciliar entre sí. El caso se conoce como el del “Colorado Kid”, y nunca fue resuelto.
Décadas después, dos veteranos periodistas de un pequeño diario local le cuentan la historia a una joven becaria. No como una investigación en curso, sino como una lección. Porque lo importante no es resolver el misterio, sino aprender a convivir con él.
Stephen King construye una novela casi oral, basada en diálogos, digresiones y detalles mínimos. No hay giros espectaculares ni revelaciones finales. Lo que hay es una idea profundamente inquietante: algunos enigmas no están hechos para cerrarse. Y la obsesión por encontrar una explicación puede ser más engañosa que aceptar el vacío.
Colorado Kid no es un policial clásico ni un thriller tradicional. Es una reflexión sobre el azar, la narrativa y la necesidad humana de imponer sentido donde quizás no lo hay. Un libro que incomoda a propósito y que se queda dando vueltas mucho después de terminarlo.
