Carretera maldita
1981

Carretera maldita

Roadwork

Publicado: 1981

Bart Dawes no era un rebelde. No era un loco. Era un hombre que había seguido las reglas toda su vida. Y aun así, las reglas venían a llevárselo puesto.

En Carretera maldita, Stephen King escribe sobre esa violencia silenciosa que no deja marcas visibles: la de los papeles firmados, los plazos cumplidos y las decisiones tomadas lejos del lugar donde van a explotar. Nadie obliga a Bart a resistir. Nadie lo empuja a cruzar ciertas líneas. Pero cuando todo se reduce a obedecer o desaparecer, resistir empieza a parecer la única forma de seguir existiendo.

Y cuando una persona deja de creer que el futuro le pertenece, el presente se vuelve peligroso.

Publicado como Richard Bachman

Stephen King publicó este libro bajo el seudónimo "Richard Bachman" para experimentar con publicar más de un libro por año y explorar si su éxito se debía a su nombre o a su escritura. Bachman fue su alter ego entre 1977 y 1985.

Sinopsis

Carretera maldita es una de las novelas más secas, sombrías y menos complacientes de Stephen King. Acá no hay monstruos, ni poderes, ni explicaciones sobrenaturales. Hay algo peor: un hombre común al que le están quitando todo, de a poco, y que decide no aceptar el trato.

Bart Dawes es gerente de una lavandería industrial, está divorciado, vive solo y carga con una pérdida que nunca terminó de procesar. Cuando el Estado decide expropiar su casa para construir una autopista, Bart no solo pierde un techo: pierde el último punto fijo que le daba sentido a su vida. Y algo dentro suyo empieza a romperse.

La novela acompaña ese quiebre sin atajos. King no acelera ni suaviza el descenso. Carretera maldita es la historia de una resistencia absurda, desesperada y profundamente humana contra una maquinaria impersonal que avanza sin mirar a quién aplasta. La autopista no es solo una obra pública: es el símbolo de un sistema que no escucha, no espera y no negocia.

A medida que Bart se aísla, sus decisiones se vuelven más extremas y la violencia aparece como una consecuencia inevitable, no como un estallido repentino. No hay épica. No hay justicia poética. Solo una pregunta incómoda que atraviesa todo el libro: ¿qué le queda a una persona cuando ya no tiene nada que perder?

Carretera maldita es un King crudo, político y pesimista, más cerca del drama existencial que del terror. Un libro que incomoda porque no ofrece consuelo ni finales amables, y que demuestra que el verdadero horror puede ser perfectamente legal.