Billy Summers
2021

Billy Summers

Billy Summers

Publicado: 2021

Billy Summers aprendió a disparar antes de aprender a estar en paz. En su cabeza, matar puede parecer un trabajo: cálculo, distancia, respiración, espera. Pero el cuerpo nunca lo vive como un trámite. El cuerpo se acuerda.

Cuando decide aceptar “un último trabajo”, Billy no está buscando plata. Está buscando un cierre. Una línea final que le permita decirse, aunque sea una vez, que no va a terminar como empezó. Y para eso hace algo raro en una historia de sicarios: se queda quieto. Se esconde a plena luz del día. Se inventa una vida común y la actúa, mientras el verdadero monstruo —la espera— le va comiendo los bordes.

Stephen King arma el suspenso como quien aprieta un tornillo: no de golpe, sino de a poco, hasta que cruje. Porque el peligro no es solo que el plan salga mal. El peligro es que, por primera vez, Billy empiece a querer algo distinto. Y cuando un tipo como Billy quiere algo, el mundo se lo cobra.

Sinopsis

Billy Summers es un francotirador. Pero no uno cualquiera. Tiene una regla simple, casi infantil en su formulación: solo acepta trabajos si la persona a la que debe matar es realmente mala. No es una justificación moral, es una forma de sobrevivir consigo mismo.

Cuando acepta lo que promete ser su último encargo, Billy cree que todo está bajo control. Hay una ciudad pequeña, una identidad falsa, una rutina anodina y una espera larga, incómoda, silenciosa. Stephen King convierte esa espera en el verdadero corazón de la novela. Porque mientras nada sucede, todo empieza a resquebrajarse.

A medida que el pasado de Billy se filtra en la narración —su infancia rota, la guerra, la violencia aprendida— la historia se transforma. Billy Summers deja de ser un thriller de asesinos a sueldo y se vuelve una novela sobre la culpa, la redención y la posibilidad (o no) de cambiar el final cuando ya escribiste casi toda tu vida.

El encuentro con una joven en peligro rompe el equilibrio precario que Billy había construido y fuerza una decisión que ya no tiene vuelta atrás. A partir de ahí, la violencia deja de ser abstracta y el precio de cada acción se vuelve personal.

Stephen King escribe con una sobriedad poco habitual en su obra, sin monstruos ni elementos sobrenaturales, apostando todo al drama humano. Billy Summers es una historia seca, dura y sorprendentemente emotiva, que demuestra que el terror también puede estar en la memoria, en lo que se hizo y en lo que ya no se puede deshacer.