Hollywood perdió a uno de sus actores más versátiles. James Ransone, conocido por su icónico papel como Eddie Kaspbrak adulto en IT: Chapter 2 y por su interpretación de Ziggy Sobotka en The Wire, falleció a los 46 años. La Oficina del Médico Forense del Condado de Los Ángeles confirmó que fue encontrado sin vida el viernes pasado en su residencia de California, donde vivía junto a su esposa Jamie McPhee y su hijo.
El Eddie Kaspbrak que nos quedó en la memoria
Para los fans del universo de Stephen King, Ransone será recordado eternamente como la versión adulta de Eddie Kaspbrak, el hipocondríaco miembro del Club de los Perdedores. Su interpretación en IT: Chapter 2 logró capturar perfectamente la esencia del personaje que Jack Dylan Grazer había construido en la primera película. Ransone le dio vida a un Eddie adulto atrapado en un matrimonio tóxico, luchando contra sus miedos más profundos mientras enfrentaba nuevamente a Pennywise en Derry.
Su química con el resto del elenco adulto del Club de los Perdedores, especialmente con Bill Hader (Richie Tozier), fue uno de los aspectos más celebrados de la secuela. La escena final de Eddie en las catacumbas bajo Derry se convirtió en uno de los momentos más emotivos de la película, demostrando la capacidad de Ransone para transmitir vulnerabilidad y valentía en igual medida.
Una carrera marcada por personajes complejos
Antes de llegar al universo de Stephen King, Ransone ya había dejado su marca en la televisión contemporánea. Su papel como Ziggy Sobotka en la segunda temporada de The Wire sigue siendo considerado por muchos críticos y fans como uno de los puntos más altos de la aclamada serie de HBO. Ziggy era un personaje trágico, impulsivo y profundamente humano, y Ransone logró que el público conectara con él a pesar de sus errores y malas decisiones.
En el género del terror, además de IT: Chapter 2, Ransone protagonizó la saga Sinister, donde interpretó al Diputado So & So en ambas entregas. Su trabajo en estas películas demostró su capacidad para moverse entre el horror sobrenatural y el drama psicológico con naturalidad.
Su filmografía incluye colaboraciones con directores de culto. Trabajó con Spike Lee en la adaptación estadounidense de Oldboy, con Sean Baker en Tangerine (filmada completamente con iPhones), y con Ti West en In a Valley of Violence. En televisión, además de The Wire, apareció en series como Generation Kill, Law and Order, CSI y Hawaii Five-0.
Más allá de la pantalla
La vida de Ransone estuvo marcada por desafíos personales que enfrentó con valentía. Durante su juventud luchó contra una adicción a la heroína que lo llevó a acumular una deuda de 30 mil dólares. A los 28 años logró la sobriedad, un logro del que hablaba abiertamente. En 2021, utilizó sus redes sociales para revelar que era sobreviviente de abuso sexual, un crimen que había denunciado un año antes pero que las autoridades de Baltimore se negaron a investigar. Su agresor fue un profesor de matemática llamado Timothy Rualo, quien lo atacó cuando tenía 13 años.
Ante su fallecimiento, su esposa Jamie McPhee canalizó el dolor hacia una causa solidaria, iniciando una campaña de recaudación de fondos para la National Alliance on Mental Illness (NAMI), buscando que la tragedia se transforme en apoyo para quienes atraviesan crisis de salud mental.
Un legado que permanece
James Ransone deja un legado de interpretaciones memorables que van desde el drama criminal hasta el terror sobrenatural. Para los fans de Stephen King, su Eddie Kaspbrak adulto permanecerá como una de las adaptaciones más fieles y emotivas del universo del autor. Su capacidad para transmitir vulnerabilidad, miedo y coraje en sus personajes lo convirtió en un actor único, capaz de hacer que incluso los personajes más complejos resultaran profundamente humanos.
El mundo del entretenimiento pierde a un talento versátil que dejó su huella tanto en producciones independientes como en grandes éxitos de Hollywood.
Si vos o algún familiar o allegado atraviesa una crisis emocional, podés contactarte con la línea de ayuda 135 desde CABA y GBA (gratuita), o al 0800 345 1435 desde todo el país. El llamado es confidencial y anónimo.
