La niebla
1985

La niebla

Skeleton Crew

Publicado: 1985

La niebla no atacó de inmediato. Primero esperó. Se deslizó despacio, como si estuviera tanteando el terreno, como si supiera que el encierro iba a hacer su trabajo mejor que cualquier monstruo.

En La niebla, Stephen King no apura el horror: lo deja madurar. Observa cómo el miedo se organiza, cómo la desesperación busca líderes, cómo la fe aparece cuando la razón ya no alcanza.

Porque cuando el mundo exterior desaparece, lo único que queda es la gente. Y a veces, eso es lo más aterrador de todo.

Sinopsis

La niebla parte de una situación mínima y cotidiana: una tormenta feroz, un pueblo chico y un grupo de personas refugiadas en un supermercado. Nada más común. Nada más inocente. Hasta que la niebla aparece.

No es una neblina cualquiera. Es espesa, antinatural, silenciosa. Y trae cosas dentro. Criaturas imposibles que convierten el afuera en un territorio prohibido y obligan a los sobrevivientes a permanecer encerrados, observándose entre ellos, esperando, imaginando lo peor.

A medida que pasan las horas, el verdadero conflicto deja de ser lo que se esconde en la niebla y pasa a estar dentro del local. El miedo, la paranoia y la necesidad de creer en algo —lo que sea— empiezan a erosionar la razón. La amenaza ya no es solo externa: es social, psicológica, humana.

Stephen King construye en La niebla una de sus alegorías más claras sobre el colapso de la civilización. No hay tiempo para explicaciones científicas ni certezas tranquilizadoras. Solo decisiones urgentes, liderazgos improvisados y la pregunta incómoda de siempre: ¿qué tan rápido estamos dispuestos a abandonar la lógica cuando el miedo toma el control?

Breve, intensa y asfixiante, La niebla demuestra que el horror más eficaz no necesita grandes escenarios. A veces alcanza con cerrar una puerta… y mirar a las personas que quedaron del mismo lado que vos.