Sinopsis
Mr. Mercedes marca un giro claro en la obra de Stephen King. Acá no hay fantasmas, ni monstruos, ni fuerzas sobrenaturales. El horror es completamente humano, y por eso resulta más incómodo.
Todo comienza con un hecho brutal: un hombre roba un Mercedes y lo lanza a toda velocidad contra una multitud que espera trabajo en una feria laboral. El ataque es frío, planificado y devastador. Luego, el asesino desaparece sin dejar rastro.
Meses después, Bill Hodges —un detective retirado, cansado, solo y al borde del suicidio— recibe una carta. El autor es el responsable de la masacre. No busca escapar ni justificarse. Busca algo peor: seguir jugando.
A partir de ese intercambio, la novela se convierte en un duelo psicológico. De un lado, un asesino joven, brillante y profundamente dañado, que disfruta del control y la humillación. Del otro, un policía fuera del sistema, sin placa ni respaldo, que solo conserva su instinto y su obstinación.
Stephen King alterna puntos de vista y se mete en la cabeza del criminal con una crudeza inquietante. No hay romanticismo ni glamour. Hay vacío, resentimiento y una violencia que se alimenta de la indiferencia social.
Mr. Mercedes es una novela tensa, directa y perturbadora, que habla del mal moderno: anónimo, tecnológico, y capaz de destruir vidas sin necesidad de mirar a los ojos. El inicio de una trilogía donde el enemigo no viene de otro mundo, sino del nuestro.
