Sinopsis
Todo es eventual es una colección de relatos que captura a Stephen King en uno de sus registros más incómodos y versátiles. Aquí no hay una sola forma de terror, ni una única puerta de entrada al miedo. Hay historias que se deslizan despacio, otras que golpean sin aviso, y algunas que dejan una inquietud persistente mucho después de la última página.
Los cuentos atraviesan distintos territorios: el crimen, lo sobrenatural, la locura cotidiana, el absurdo y la culpa. Hay asesinos a sueldo con códigos propios, escritores atrapados por sus propias creaciones, obsesiones que se vuelven letales y personas comunes enfrentadas a decisiones irreversibles. King no busca coherencia temática, sino emocional: cada relato explora qué pasa cuando algo se rompe y ya no puede volver a su forma original.
Entre los textos más destacados aparece “1408”, uno de los relatos más inquietantes de su obra, donde el terror se construye a partir del encierro y la percepción alterada; “La muerte de Jack Hamilton”, que conecta con el universo de La Torre Oscura; y “Todo es eventual”, el cuento que da nombre al libro, una historia seca y perturbadora sobre la violencia, la manipulación y la obediencia.
Este libro muestra a un Stephen King que no necesita novelas extensas para incomodar. Con pocas páginas le alcanza para instalar una idea, tensarla hasta el límite y soltarla cuando ya es imposible ignorarla. Todo es eventual no es una antología amable ni pareja: es irregular, oscura y deliberadamente inquietante. Justamente por eso funciona.
