Sinopsis
La mitad oscura parte de una idea incómoda y profundamente literaria: ¿qué pasa cuando un escritor intenta matar a su seudónimo… y no lo logra del todo?
Thad Beaumont es un autor respetado, académico, de prestigio moderado. Durante años, escribió novelas violentas y brutales bajo otro nombre: George Stark. Cuando ese secreto sale a la luz, Thad decide hacer lo correcto y “enterrar” públicamente a Stark. Una lápida simbólica, un cierre elegante. Pero hay identidades que no aceptan ser borradas.
A partir de ese gesto, una serie de asesinatos brutales sacude el pueblo. Todas las pistas apuntan a Stark: su estilo, su violencia, su firma. El problema es evidente: George Stark no existe. O no debería.
Stephen King construye en La mitad oscura un thriller psicológico que avanza como una pesadilla lúcida. No hay duda sobre lo que está ocurriendo, pero sí sobre cómo detenerlo. Stark no es solo un villano: es una manifestación del costado más primitivo, agresivo y sin filtros de la mente creativa. Aquello que escribe sin culpa. Aquello que no pide permiso.
La novela se mueve entre el horror sobrenatural y el conflicto interno, explorando la identidad, la culpa y el precio de crear. La mitad oscura no pregunta si el mal existe, sino dónde vive. Y la respuesta es inquietante: a veces vive en la misma cabeza que escribe las historias.
