Sinopsis
La expedición es uno de esos cuentos de Stephen King que parecen simples hasta que te das cuenta de que no hay forma de sacártelos de la cabeza. No hay monstruos visibles ni persecuciones. Hay una idea. Y esa idea es devastadora.
En un futuro cercano, la humanidad ha perfeccionado un sistema de teletransportación instantánea conocido como “la expedición”. Viajar de un continente a otro toma una fracción de segundo… siempre y cuando el pasajero esté inconsciente durante el proceso. Dormido, el viaje es inmediato. Despierto, nadie sabe exactamente qué pasa. O mejor dicho: nadie quiere saberlo.
Mientras una familia se prepara para usar el sistema por primera vez, un padre le cuenta a su hijo la historia detrás del invento. Lo que comienza como una explicación científica se convierte, poco a poco, en una advertencia. Porque la expedición no es peligrosa por fallas técnicas, sino por lo que ocurre cuando la conciencia atraviesa un espacio donde el tiempo deja de tener sentido.
Stephen King lleva el terror a su forma más pura: una sola regla, una sola excepción, una sola consecuencia. La expedición no asusta por lo que muestra, sino por lo que sugiere. Y cuando entendés del todo qué significa estar despierto durante el viaje, el cuento ya terminó… pero el horror recién empieza.
